Resumen
El triunfo de la República sobre los Separatistas, representado por la muerte de Conde Dooku, trajo como consecuencia el sorpresivo ataque de los soldados clon a sus generales Jedi. La Orden 66 genera caos y desconcierto pero sobretodo aniquila a la mayor parte de los Jedi. Pocos son los sobrevivientes, y su incierto futuro no es ni la sombra de su prestigioso pasado. Uno de estos Jedi sobrevivientes es Sha Koon, sobrina del Maestro Jedi Plo Koon.
Sha Koon presencia su pasado y presente delante de ella al afrontar su misión final. Recuerdos de su participación como General de la República en Giju, la bienvenida de su tío a la Orden de los Jedi, la muerte lejana y sentida de Plo Koon, el asesinato de Jocasta Nu, Anakin Skywalker… todo es ahora, en el presente en el momento de su más grande misión.
Los pensamientos atolondrados de Sha Koon no permiten que se concentre, debe ordenarlos, ordenar los recuerdos de su tío, valiente y complicado, pero muy claro y centrado en los asuntos de la Fuerza, traicionado y muerto en Cato Neimodia… pero eso no es ahora, hay un orden, el orden de cómo empezó todo…
Sha Koon comienza a revivir sus primeros días en la Orden Jedi, con el gran Maestro Yoda como su primer Maestro. Recuerda su etapa de padawan del Jedi Ithoriano Saldith y cómo éste la secundó durante los eventos ocurridos en la Guerra Hiperespacial Stark para salvar a su tío. Todo tiene un orden y ese orden la lleva a recordar al noble Bayus Archan, su padawan de Corellia, cuyos dones telepáticos lo hicieron el aprendiz perfecto y natural para las enseñanzas de una Kel Dor, pero que tuvo que pagar el precio de una estúpida e inútil batalla dentro de una violenta guerra. Estúpida e inútil guerra.
Los pensamientos de la Jedi llegan a su etapa de retiro, luego de los tristes acontecimientos de Giju. Exactamente en el Templo Jedi, donde Plo Koon le informa que la muerte de Dooku es el fin de la guerra, pero que debe ayudarlo a encontrar al otro Sith. Plo Koon le encarga a su sobrina investigar en los archivos de la biblioteca Jedi sobre cualquier información que permita llegar al poderoso personaje dentro de la jerarquía Republicana y que también es el Sith tan buscado. Sha Koon recuerda su misión y el apoyo que recibió de Jocasta Nu, la anciana guardiana de los Archivos Jedi, quien a su avanzada edad recibió una gran lección al descubrir que Kamino, como muchas otras cosas, existen a pesar de que no estén registradas en el Templo Jedi.
Su recuerdo la lleva a los instantes en que sintió la muerte de su tío Plo Koon, en algún lugar de Cato Neimodia, traicionado, sorprendido. El golpe fue tan duro, que aún ubicada en los archivos del Templo, desmayó a causa del shock telepático. El humo y el ambiente hostil dentro del Templo la despertaron, la presencia de clones de asalto en zonas restringidas del lugar la alertaron que algo extraño estaba sucediendo. Su instinto Jedi le permite defenderse y escapar de las tropas, pero para ello debe pelear nuevamente… como en Giju.
La huída solo sirve para recibir otro shock. Jocasta Nu, la anciana Jedi es asesinada por Anakin Skywalker, el héroe Jedi sucumbido completamente al Lado Oscuro de la Fuerza. Debe enfrentarlo pero no es tiempo. Debe huir. Los pasillos del templo guardan cantidad de caminos secretos conocidos sólo por Jocasta Nu y sus padawan. Jin-Lo, su actual padawan los conocía y se los enseñó a Sha Koon.
El tiempo pasa en los niveles bajos del templo, Sha Koon recuerda el día que tomó la decisión de enfrentar su destino. Recuerda su primer contacto con Palpatine y la propuesta de eliminar a Darth Vader para ser su nuevo aprendiz. Palpatine acepta y ordena a su pupilo ir al encuentro de la Jedi. Vader es atacado por los Cthons, criaturas que habitan los rincones oscuros del Templo Jedi, amigas y servidoras de Sha Koon, quienes lo atacan con ira. Cubierto por una red de electroshocks, Vader es dañado, pero ahora Sha Koon debe enfrentarlo directamente para poder exterminarlo.
Los recuerdos de Sha Koon la han llevado hasta él ahora, como última Jedi, de acuerdo con las palabras de Vader. Koon desea no fallar, es la última esperanza de la casi desaparecida Orden Jedi, no puede permitir que los Sith dominen la galaxia. Los recuerdos no pueden aprisionarla, debe hacerlos a un lado para afrontar el ahora, nada de eso es ahora, nada de lo que recuerda es ahora, solo el sentimiento de la espada roja que atraviesa su pecho, eso es el ahora.
Sorprendida por el golpe mortal de Vader, Sha Koon conmociona y todos los recuerdos se disparan antes de sentir que su muerte significa un gran fracaso. Pero no, en este momento final, la Fuerza le muestra lo que en verdad debe venir, los héroes de la Rebelión, un hijo y una hija, los herederos de Skywalker, poderosos en la Fuerza, y el renacimiento de los Jedi. Pero la confusión la invade al ver que la oscuridad quiere imponerse, justo cuando la luz comienza a surgir. Sin embargo, la esperanza resurge en la visión de Anakin Skywalker rebelándose a su Maestro, restaurando el equilibrio. Sha Koon comprende que de ella no depende el futuro. No existe la muerte, solo existe la Fuerza.
Al día siguiente Palpatine se sorprende al escuchar de Vader que la Jedi Sha Koon murió en paz, sin desesperación. Se cuestiona por la visiones que pudo tener antes de morir, pero ahora ya no importa, sólo importa su visión, gobernando la galaxia eternamente. Vader, el fiel aprendiz, comparte esa misma visión.
Comentarios
John Ostrander es un escritor completamente establecido en la franquicia Star Wars. Por ello, recibir una nueva entrega de Purga sirve para traer un poco de buenos vientos a las agitadas aguas del Universo Expandido. En primer lugar, y sumamente importante es de resaltar el deseo de Ostrander de cerrar la historia de personajes de su creación.
En este caso la Jedi Sha Koon hace su retorno a los comics luego de su interesante cameo en Star Wars 39 (posteriormente rebautizado Star Wars: Republic). Ostrander emplea para ello las facilidades que le da lo poco que se conoce de Koon para darnos a conocer, por medio de una serie de recuerdos, lo que ha sido de la joven Jedi desde su primera aparición durante las guerras Stark por el bacta. Un manejo bastante ingenioso que nos permite conocer mucho de ella partiendo de un punto clave, el momento previo a su muerte durante el enfrentamiento final con Vader. Ostrander muestra también mucho respeto de lo establecido y se agarra de otros eventos para dar forma a un interesante rompecabezas que al ser ensamblado nos muestra una vista nítida del pasado y presente de Sha Koon, a la vez que lo enlaza con los acontecimientos que todos conocemos de la Trilogía Clásica, dándole un final digno al personaje y ese ligero toque de esperanza en una época en que la galaxia se encuentra en su punto más oscuro.
Este ejemplo, junto con lo que se muestra en Purga con Dama Montalvo o en El Sitio de Saleucami (Star Wars: Republic 74 – 77) con Xiaan Amersu sirven para demostrar una vez mas lo coherente y bien constituido que está el Universo Expandido, y que un poco de lectura por parte de la gente de Lucasfilm vendría bien para evitar que estas historias, que ya son clásicas, sean dañadas por futuros proyectos.
Respecto al arte, debo decir que cumple, aunque no hace olvidar lo bien que funciona la dupla Ostrander – Duursema, algo que si se dio en el primer Purga, donde el estilo realista de Douglas Wheatley se complementó de manera idónea. Sin embargo, no se puede negar que Jim Hall construye los paneles de manera interesante para darnos esa idea de flashback que enmarca la historia de principio a fin. Adicionalmente debo reconocer la habilidad del dibujante para construir locaciones conocidas y no conocidas sin perder la sensación de que se trata de Star Wars. Digo esto porque al ser la historia un repaso de la vida de un Jedi, se exploran zonas dentro del Templo Jedi, los archivos, la sala del concilio, las zonas de entrenamiento, campos de batalla, etc., con el detalle necesario para no forzar la imaginación del lector. Bien por ello.



















Un comentario para esta entrada
derto dice:
Me ha parecido muy entretenido y original