El T-21 es reconocible por sus dos conjuntos de ranuras de enfriamiento; una cerca del sensor de puntería, y el otro, en el final del cañón. Su rango máximo es de 150 metros, y su alcance óptimo es de 300 metros. Su paquete de poder le otorga energía suficiente para 25 tiros, mientras que un generador externo provee un suministro continuo para un fuego prolongado. Pero esta capacidad está limitada a una vez por segundo debido a su baja capacidad de enfriamiento y al riesgo del sobrecalentamiento. El costo del arma es de unos 2 000 créditos.
Al pesar unos 4.5 kilogramos, puede ser cargado y disparado por un solo soldado. Y aunque no tiene tanto poder como un blaster de repetición mediano o pesado, no es tan difícil de cargar y su ensamblado toma más tiempo, además de que requieren de dos o tres hombres para su uso. El T-21 puede ser disparado por un soldado en movimiento o en una posición fija para mejorar su puntería. Una configuración opcional consiste en un trípode de apoyo y un generador de energía externo. Todo el equipo pesa 25 kilogramos y puede ser armado en cerca de 30 segundos.

Un Soldado de Arena Imperial con un T-21
Esta arma es letal contra la infantería y sus potentes disparos pueden penetrar armaduras o campos de fuerza. Incluso, pueden penetrar el blindaje poco espeso de vehículos ligeros de combate, como speeders. Otra táctica es conectar el T-21 con un generador de poder más grande para un fuego más prolongado, pero esto requiere de un segundo operador que monitoree el estado del generador. Los artilleros deben disparar ráfagas cortas pues es sabido que el fuego muy prolongado puede derretir e inutilizar el arma.














