El droide asesino IG-86, era un modelo de los tantos droides asesinos desarrollados por Mecánica Holowan, una subsidiaria de los Laboratorios Holowan. Esta compañía fue la misma que posteriormente crearía a IG-88.
Los droides asesinos IG-86 tenían similar apariencia a los otros droides de la serie IG, tal como los droides de combate lanceros IG y como los modelos posteriores conocidos como IG-88. Considerado uno de los más mortíferos droides de la galaxia, estos eran mucho más inteligentes y ágiles que un droide de combate estándar, capaz de actuar lógica y creativamente. Ellos eran capaces de trabajar como asesinos individuales o podían trabajar en grupos. Dentro de su programación y a pesar de la forma de sus extremidades en forma de pinzas, estos droides eran capaces de manejar armas como un poderoso rifle bláster con gran pericia.
Unas cuantas unidades de estos droides IG-86 fueron adquiridas por Ziro el Hutt y fueron ataviadas de las marcas distintivas del Sol Negro, como su amo. Uno de estos droides era KRONOS-327, el cual era utilizado como el asesino personal de Ziro.
Cuando Anakin Skywalker y Ahsoka Tano, buscaban a R2-D2 en la bodega del transporte conocido como la Vulture’s Claw, propiedad del traficante trandoshano Gha Nachkt; ellos fueron atacados por un par de estos droides IG-86. A pesar de que estos demostraron su excepcional agilidad y poder, ataviados de poderosos rifles bláster, estos fueron destruidos por los sables de luz de los Jedi. Fuera del par de droides destruidos, Nachkt contaba con más droides dentro de su nave, los cuales lo protegían ante cualquier eventual ataque a su persona.















