Tras tres años interminables de enfrentamientos bélicos, un atisbo de paz brilla en el horizonte. Mientras que los Jedi y sus ejércitos luchan a través de la galaxia uno de ellos se permite el lujo de imaginarse un futuro sin guerra… Quinlan Vos. Las noticias de que el Conde Dooku ha muerto ya corrieron por toda la galaxia. Luminara Unduli y Quinlan Vos se encuentran en Kashyyyk, luego de que este último llevara sus tropas desde Boz Pity al planeta de los Wookies. Los Separatistas habían retornado a Kashyyyk, junto a sus aliados, los Trandoshanos; los cuales utilizaban incursiones para esclavizar a los Wookies. Acompañados por Gumbaeki, el mayor de los Palsang, los Jedi se dirigieron a salvar a los nativos. Un mortífero ataque junto con las tropas clones logra que las fuerzas de la República puedan doblegar a los Trandoshanos. Pero algo más perturbaba a los Jedi. De pronto poderosos droides cangrego aparecieron y se lanzaron contra los Jedi. Quinlan, ordenó a las tropas del Comandante Faie que se retiren, mientras ellos lidiaban con el droide. De pronto, misteriosamente, desde las aguas emergió una nave, que con unos cuantos disparos acabó con la amenaza. Era Vilmahr Grahrk, a bordo de su Inferno; un viejo conocido de Quinlan, quien tenía tratos cercanos con los Wookies. Villie no gozaba de la confianza de Quinlan, pero en esta ocasión lo había salvado.
De pronto los clones apuntan contra Villie, quien es defendido por un pequeño wookie llamado Chak, quien considera al devaroniano como su tío adoptivo. La situación se calma cuando Quinlan ordena al comandante clon Faie bajar sus armas. Luego Gumbaeki les explica que Grahrk , ha sido su invitado desde el año pasado. Este utilizaba el Inferno para pasar mercadería de contrabando a Kashyyyk. Una pequeña discusión se arma entre Quinlan y Faie cuando comprueban que una recompensa de la República recae sobre Grahrk, pero la palabra del General Jedi prevalece y los clones una vez más dejan tranquilo a Villie, quien se dirige a ocultar su nave con Chak.

Luminara Unduli
Los Jedi se dirigen a Palsang donde conversan con Gumbaeki con respecto a lo develado por Karniss. El wookie niega todo y explica que todo debe de ser una excusa de los Trandoshanos para esclavizar a los Wookies.
Quinlan intenta comunicarse con Kahleen pero la espesa vegetación del planeta impide las comunicaciones. Villie le propone al Jedi utilizar la holocamm del Inferno, y que lo puede hacer con la mayor privacidad. Quinlan accede. Grahrk, en el camino, le revela a Quin que Chak lo acompañaba en algunos viajes, a lo que Chak interrumpe diciendo que el ayuda a su tío Villie. Justo cuando el pequeño Wookie iba a revelar en que lo ayudaba, Villie, interviene. Ya a bordo del Inferno, Quinlan intenta comunicarse con Kahleen con la ayuda del droide NT, mientras que Villie y Chak salen a buscar comida.
Quinlan se logra comunicar con Kahleen quien se encuentra en Nar Shadaa, acompañada de Tholme y T’ra Saa. Quin se ve aliviado de que su compañera esté segura con Tholme; pero se mostraba inquieto por las palabras del cachorro. Quin aprovechandose de que aún tenía acceso total al Inferno, le pide a NT un reporte de las últimas cartas de navegación, para saber donde habían estado y como habían llegado hasta ahí. Quinlan descubre que extrañas rutas eran utilizadas, y NT le revela que el joven Chak es quien les ha enseñado esos caminos. Entonces era cierto, las rutas del Gremio Claatuvac existían y Grahrk las utilizaba. Esto era un problema. De pronto el Jedi se ve apuntado en la cabeza por una pistola bláster, era Villie quien no está dispuesto a compartir esa información. ¿Qué sucederá?.
Comentario
Después de 3 comics post-Episodio III, Ostrander vuelve para narrarnos lo que finalmente le sucede a Quinlan Vos después de los hechos narrados en el Republic 77. En la película, Obi Wan menciona que “Saleucami ha caido, el Maestro Vos está moviendo sus tropas hacia Boz Pity”. En la adaptación al comic del Episodio III, podemos ver que a Quinlan le disparan durante la Orden 66. Ostrander ha tenido que juntar estos hechos contradictorios. Ahí se menciona que Yoda requirió la presencia de Quinlan y Luminara en el planeta Kashyyyk.
Mientras que Yoda está liderando la armada principal en el archipiélago Wawatt, con el Comandante Gree, Quinlan junto con el Comandante Faie y sus tropas, para ayudar al líder de la villa Palsang, Gumbaeki a rescatar a algunos esclavos Wookies de un campamento de Trandoshanos. Al comienzo podemos ver como Quinlan vuelve está volviendo a su propia personalidad y como Kashyyyk lo está ayudando en su curación espiritual. Otra mención interesante es la que hace Luminara, cuando advierte a Quinlan que es la primera vez que sus padawans trabajan juntas; justo en ese momento Aayla Secura y Barris Offee se encuentran en Felucia (estos hechos se narran en los webstrips “Reverso de la Fortuna”).
El arco de la historia se desarrolla básicamente bajo el punto de vista de Quinlan Vos. Constantemente podemos encontrar reflexiones, pensamientos y diálogos centrados en este personaje, de quien el misterio de su muerte o no espera ser develado. A través del diálogo, podemos notar el porqué a Quinlan no le agradan los clones y que es lo que piensa de su antiguo amigo Villie. Este personaje es otra interesante aparición, que no veíamos desde Republic 43, en “Rite of Passage”. Villie al parecer ha desarrollado una estrecha relación con los Wookies, (especialmente con uno llamado Chak) pero como Quinlan supone, siempre hay algo más detrás de este Devaroniano, que no le inspira su total confianza.
Esta historia se conecta con los hechos presentados en “Cerco a Saleucami” cuando Quinlan se comunica con Khaleen desde la nave del devaroniano. Quinlan como se sabía, planeaba dejar la Orden Jedi para irse a vivir con su mujer y su hijo. Otros conocidos Tholme y T’ra Saa también se han unido al grupo y piensan ocultarse en Nar Shadaa con Khaleen, por alguna razón que esperemos que pronto nos mencionen.
Una gran narrativa y Buenos diálogos, como siempre nos lo muestra Ostrander. Quizás lo que desmerece un poco este capítulo sea la ausencia de grandes rivales tales como Dooku, Sora Bulq u otros. Pero la historia va de menos a más y esperemos que en el siguiente capítulo la tensión siga en aumento. El final nos deja con un sabor en la boca de querer más.








