La dispareja tripulación de la nave espacial Uhumele, se ha unido al Maestro Dass Jennir y al nosauriano Bomo Greenbark en su cruzada por rescatar a la esposa e hija de Bomo; quienes han sido vendidas como esclavas por el Imperio.
Mientras tanto Lord Vader es asignado por el propio Emperador Palpatine para que se dirija a atender un asunto al planeta Murkhana; pero Vader (antiguo esclavo en su niñez), se muestra preocupado por la situación de las mujeres y niños de Nuevo Plympto, quienes fueron vendidos como esclavos. Palpatine es hábil y sabe maquillar la situación para justificar este acto.
Por otro lado cerca de Orvax IV, en el Uhumele, el capitán Heren, Ko Vakyer y la fémina Crys Taanzer discuten sobre la identidad de sus nuevos tripulantes, al igual que Jennir y Bomo, discuten sobre las reales intenciones de porqué los ayudaron. Es entonces que todos se reunen instantes previos al aterrizaje. Un iracundo Bomo, replica cada sugerencia que la tripulación le hace. Jennir logra calmarlo y la tripulación del Uhumele le ofrece su ayuda desinteresada en el rescate de su esposa e hija. Así pues con un equipo formado se diseña el plan de rescate.

El capitán Heren durante reunión en el Uhumele
Ratty logra encontrar a un grupo de hembras nosaurianas. Bomo corre desesperado hacia ellas haciendo caso omiso de mantenerse juntos. Bomo no se da cuenta que poderosos guardias vigilan a las esclavas. Es entonces que el grupo tiene que actuar, haciendo gala de sus habilidades de combate. Los guardias son pronto reducidos pero les queda poco tiempo. Lo peor vendría después cuando las nosaurianas aún cautivas le contaran a Bomo la cruel verdad. Los esclavistas habían llegado por su hija Resa por la mañana, su esposa Mesa, intentó que no se la llevaran y estos la mataron. Su esposa estaba muerta y a su hija se la habían llevado con rumbo desconocido.
Comentarios
El inicio de la historia, nos muestra un poco más de la relación que mantiene Palpatine con su aprendiz Vader. Es notoria la molestia de Vader al darse cuenta de los hechos sucedidos en Nuevo Plympto, en donde se traficó como esclavos con las mujeres y niños del planeta, situación que le hizo rememorar su triste pasado como esclavo en Tatooine y demuestra el lado humano que aún residia en Vader. El astuto Palpatine intenta disfrazar la situación, pero es notorio el descontento de Vader aunque debe de mostrar sumisión ante su maestro. Vader así es asignado a Murkhana, hechos que se nombran en la novela Dark Lord: The Rise of Darth Vader. Un punto a favor más para amalgamar el Universo Expandido (cosa que a muchos de nosotros nos importa).

Tráfico de esclavos en Orvax IV
Ya en Orvax IV se nos muestra una ciudad superpoblada donde el comercio en cada calle es notorio. El arte en cada recuadro es impresionante una vez más brindándonos un altísimo nivel de detalle en donde podemos apreciar gran cantidad de diferentes razas conglomeradas en un solo lugar. Los disfraces de Ratty y Bomo, nos hacen rememorar a la forma en la cual los actores caracterizaron a los Jawas en la película A New Hope (otro elemento digno de considerar que ha hecho esta serie).

Mezgraf y Ko Vakyer en acción
El final de la historia es realmente impactante, y la forma en la cual el artista ha capturado el desconcierto de Bomo es magistral. Este número le hace honor al nombre de la serie, realmente son Tiempos Oscuros.
Personalmente, encuentro esta serie de comics superior a las últimas entregas como Rebellion o KOTOR (bueno KOTOR también tiene lo suyo) y es una serie recomendable tal cual la serie Legacy. De lo mejor que nos ha entregado Dark Horse en cuestión a arte y a historia de los últimos tiempos y una digna continuación de la tan querida serie Republic. Esperar tres meses y medio desde la publicación del último número realmente valió la pena.
Nota:
- Como dato adicional, al final de la historia se nos muestra unos diseños de la bestia de carga con la cual se enfrentaron en Orvax IV, así como un diseño del artista, del Jedi Jennir con el cabello corto.








